Una isla residencial a un kilómetro de la valenciana playa de la Malvarrosa es el último escalón de la locura inmobiliaria que invade nuestro país. Un gheto residencial que sólo estará al alcance de los bolsillos más pudientes aunque el promotor de la idea asegure que también habrá sitio para pisos de protección oficial. Claro, alguien tendrá que trabajar en los servicios de mantenimiento de la isla. "La luna de Valencia" es el nombre con el que han bautizado el proyecto. Imagino que será así como nos quedemos todos si lo acaban aprobando, porque en teoría existe una ley de costas que impide ganar terreno al mar. Pero ya se sabe, siempre se puede hacer un paréntesis si se unta bien a las personas adecuadas.
Y para completar el enredo, existe otro paraíso residencial de casas de lujo en Palma de Mallorca. Aunque en este caso si se trata de una isla natural, lo curioso es que no basta tener dinero para comprar tu casa, sino que tienes que pasar un casting. Sí, sí, como si se tratara de una elección de actores, sólo puedes acceder a la urbanización si cumples los requisitos que permitan una convivencia homogénea de todos los vecinos.
Amigos ricos, ya no basta sólo con tener dinero. Si quieren estar a la última en lo que a vivienda se refiere, ahora también necesitan aptitudes. Sólo los que sepan manejar un barco o sean vecinos políticamente correctos podrán formar parte de los ghetos para pijos.