Se vende Conejares por 48.000€. Un minúsculo pueblo de Soria sin agua ni luz y abandonado desde hace 80 años. Un anuncio en una web, http://www.pueblosabandonados.es/, que ya ha sido retirado por expreso deseo del propietario de la finca, ha provocado una avalancha de llamadas para comprar la ganga.
Conejares es hoy un pueblo en ruina a 2 kilómetros de Muro, en el somontano del Moncayo. Tres casas, una iglesia y un corral es todo lo que queda en un terreno de 6.000 metros cuadrados declarado suelo rústico.
Sin embargo, el éxito del anuncio y el efecto llamada, ha destapado que el propietario que ponía a la venta Conejares no era el único dueño. Así que las iniciativas para comprar y reformar la aldea están paradas. De momento, Conejares ya existe en la red pero sus edificios en ruinas seguirán sirviendo como cobijo ocasional a algunas ovejas.
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martes, 12 de febrero de 2008
lunes, 7 de enero de 2008
La marbellización de la costa gallega
La fiebre del ladrillo ha llegado a Galicia. Creíamos que el mal tiempo, que la casi eterna lluvia gallega, protegería por siempre nuestro litoral de las macroconstrucciones de la costa meditérranea. Pero nada de eso. Lo único que ha pasado es que llega tarde, como todo. Galicia tiene casi la tercera parte de la costa peninsular española y aunque cuenta con una elevada densidad de población, siempre ha crecido orientada a la explotación asociada a la industria del mar (astilleros, piscifactorías, conserveras, cetareas) y, por supuesto, de la pesca y el marisqueo. Sin embargo, ahora, el pelotazo inmobiliario quiere cambiar las reglas del juego con más de 680.000 nuevas viviendas en proyección. Campos de golf, marinas en primera línea de mar y chalets adosados tendrán que convivir con una población que hasta ahora no sabía lo que era vivir del turismo. De momento, acaba de empezar, está en las manos de este gobierno que por lo menos, el destrozo sea ordenado. Lástima.
jueves, 22 de noviembre de 2007
Un gheto pijo en una isla
Una isla residencial a un kilómetro de la valenciana playa de la Malvarrosa es el último escalón de la locura inmobiliaria que invade nuestro país. Un gheto residencial que sólo estará al alcance de los bolsillos más pudientes aunque el promotor de la idea asegure que también habrá sitio para pisos de protección oficial. Claro, alguien tendrá que trabajar en los servicios de mantenimiento de la isla. "La luna de Valencia" es el nombre con el que han bautizado el proyecto. Imagino que será así como nos quedemos todos si lo acaban aprobando, porque en teoría existe una ley de costas que impide ganar terreno al mar. Pero ya se sabe, siempre se puede hacer un paréntesis si se unta bien a las personas adecuadas.
Y para completar el enredo, existe otro paraíso residencial de casas de lujo en Palma de Mallorca. Aunque en este caso si se trata de una isla natural, lo curioso es que no basta tener dinero para comprar tu casa, sino que tienes que pasar un casting. Sí, sí, como si se tratara de una elección de actores, sólo puedes acceder a la urbanización si cumples los requisitos que permitan una convivencia homogénea de todos los vecinos.
Amigos ricos, ya no basta sólo con tener dinero. Si quieren estar a la última en lo que a vivienda se refiere, ahora también necesitan aptitudes. Sólo los que sepan manejar un barco o sean vecinos políticamente correctos podrán formar parte de los ghetos para pijos.
Y para completar el enredo, existe otro paraíso residencial de casas de lujo en Palma de Mallorca. Aunque en este caso si se trata de una isla natural, lo curioso es que no basta tener dinero para comprar tu casa, sino que tienes que pasar un casting. Sí, sí, como si se tratara de una elección de actores, sólo puedes acceder a la urbanización si cumples los requisitos que permitan una convivencia homogénea de todos los vecinos.
Amigos ricos, ya no basta sólo con tener dinero. Si quieren estar a la última en lo que a vivienda se refiere, ahora también necesitan aptitudes. Sólo los que sepan manejar un barco o sean vecinos políticamente correctos podrán formar parte de los ghetos para pijos.
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